MAGALLANES: ENSAYO GENERAL DEL PARO NACIONAL CONTRA EL GOBIERNO DE PIÑERA – REVOLUCIÓN PROLETARIA

Magallanes: ensayo general del
Paro Nacional contra el gobierno de Piñera

revolución proletaria

1.

El pueblo de Magallanes ha llegado lentamente a esta conclusión: el gobierno de Piñera, de los tecnócratas y del capital monopólico-financiero, no sirve para nada. A simple vista las movilizaciones recientes contra el alza del 16,8% en el precio del gas que la burguesía con Piñera a la cabeza intenta decretar en la región se muestran es un reventón más. Y el gobierno y sus lacayos están empeñados en que así lo creamos. Pero estas jornadas de movilizaciones, manifestaciones masivas, protestas y paralización son el resultado de un proceso de maduración política del pueblo magallánico. Han descubierto, paso a paso, que los discursos y la parafernalia mediática de las autoridades del gobierno central sólo son mentiras y promesas vacías. El pueblo de Magallanes ha sabido enfrentarse a estos verdaderos saqueadores y ladrones con una fuerza y dignidad inspiradora. Familias completas solidarizan en las barricadas; sindicatos y gremios se unen en los cortes de calle, de los puertos, las carreteras; estudiantes, funcionarios, trabajadores, juntas de vecinos, clubes deportivos, organizaciones sociales y culturales de todo tipo: todo el pueblo de pie golpeando la olla, tocando la bocina, prendiendo neumáticos, congregándose en las marchas. Todo el pueblo trabajador chileno debe celebrar y apoyar esta pelea por el pan, por la dignidad y el derecho a construir su propio destino, su propia historia; y, siguiendo el ejemplo de Magallanes, organizar y preparar el Paro Nacional contra la burguesía y el gobierno de Piñera.

2.

El Paro Regional indefinido de Magallanes, con sus jornadas de protesta y movilización general, con sus asambleas y barricadas, son el resultado directo de las políticas económicas de la “reconstrucción” capitalista del gobierno del capital monopólico-financiero. Es una reacción general de los trabajadores y el pueblo de Magallanes contra la banda de tecnócratas y saqueadores del gobierno.

Primero: el reajuste presupuestario regional para financiar los negocios de la reconstrucción expropió miles de millones a la región, sin discusión y sin participación del pueblo. El reajuste presupuestario generó una ola de indignación y acrecentó la consciencia de la doble explotación que sufre el pueblo magallánico: por un lado el capital trasnacional imperialista consume sus recursos naturales a precio de huevo en desmedro de las necesidades de la mayoría de la población, y por otro lado, el gobierno central y el capital metropolitano, que sacan su tajada a costa de la miseria general.

Segundo: Piñera rompe el compromiso de convocar un Cabildo Abierto para discutir su “Plan Magallanes” y se burla de los magallánicos convocando por medio de las autoridades del gobierno regional “Cabildos digitales” y por correspondencia. Ante esto surge una organización regional, la Asamblea Ciudadana de Magallanes (ACM), que demuestra la gran capacidad de organización de las masas. La idea general del Cabildo Abierto se ha concretado en la ACM, adquiriendo el movimiento popular un grado de autonomía, poder y organización superior. Hoy la ACM es el único y legítimo representante de la totalidad de los ciudadanos de Magallanes, y las demás organizaciones sociales, sindicatos y asociaciones se han plegado a ella, fortaleciendo su peso político. Ante la negativa del gobierno a “dialogar” el pueblo ha forjado sus propios instrumentos de lucha.

Tercero: Piñera desoye los reclamos de los sindicatos de ENAP en contra de los despidos anunciados y se dedica a conversar a espaldas del pueblo con los representantes de Methanex y otras grandes industrial trasnacionales y nacionales para la explotación de hidrocarburos en la región. El viernes 15 de Enero este problema ha cristalizado en una acción política clasista. Los sindicatos de ENAP han decidido cortar el suministro de Methanex y asegurar el suministro de gas para la comunidad si el gobierno no cumple la demanda de la ACM de parar el alza del 16,8% al precio del gas. Los trabajadores van marcando con su sello de clase, revolucionario, las grandes jornadas de movilización ciudadana.

Cuarto: Piñera rompe su promesa de “campaña” de mantener los subsidios al gas en la región. El gobierno de la “unidad nacional”, de la “segunda transición”, fue preparando su propia ahorca. Una región que lo había elegido con una mayoría del 55% estalla y se levanta contra su autoritarismo y sus provocaciones. Y con ello, lo que parecía tan sólo una demanda económica se transforma en una movilización política, un paro regional indefinido que lentamente va adquiriendo características de huelga política, y que con su fuerza ha debilitado al gobierno central y lo tiene en retirada.

3.

El gobierno está en abierta descomposición producto de la movilización y la acción directa de las masas en Magallanes. Las autoridades del gobierno han demostrado una total incomprensión de su prepotencia y se contradicen a cada paso. En cada intervención de los ministros se hace notar el descabezamiento político del gobierno; el enfoque tecnocrático de los problemas políticos se ha vuelto contra el gobierno de los empresarios, que no es sino una forma evidente de la preponderancia de los intereses de la gran burguesía monopólica y el imperialismo. El intento inicial de provocación a cargo de Hinzpeter y von Baer, de generar un clima de violencia y represión artificial para aplastar el movimiento cayó por su propio peso. Poco a poco se ha ido esclareciendo que las supuestas acciones violentas no han sido más que provocaciones conscientes del gobierno. Todos los magallánicos saben que existen sapos y provocadores en las asambleas y en las calles; y todos esperaban el aumento de la represión tras la orden de Hinzpeter de reforzar la “seguridad pública” con más carabineros. Con el “fantasma” del saqueo y la violencia quieren detener al pueblo en su lucha. Y lamentablemente, dos jóvenes combatientes, Melisa Silva Ruiz de 23 años y Claudia Castillo Campos de 19 años, cayeron el primer día del Paro Regional luchando en la barricada, junto a los vecinos, levantando la voz contra la miseria y los decretos que este gobierno vil intenta imponer. El gobierno y la burguesía intentaron aprovechar este hecho para sembrar el temor: ¡pero ellos son sus asesinos! El culpable es este sistema de explotación y el gobierno de Piñera. El ejemplo de los jóvenes de Magallanes que combaten en las barricadas, junto a los vecinos y sus familias, pese al hostigamiento constante del gobierno y la policía, debe quedar bien fijado en la memoria de las trabajadoras y trabajadores chilenos, y la juventud chilena, proletaria y popular, debe recordarlos con lucha y organización. Tras la resistencia magallánica a esta estrategia fascista de liquidar cualquier manifestación, el gobierno y su prensa sediciosa va elaborando una segunda idea: sembrar el viejo temor de la escasez, del desabastecimiento y el hambre. Quieren aislar y ahogar al pueblo magallánico, esas son sus condiciones para el diálogo.

4.

Los gritos más desesperados contra estos “método republicanos” los han lanzado los mismos representantes de la burguesía. Las “críticas” que durante la semana han propinado al gobierno amplios sectores de la Alianza y la Concertación demuestran la preocupación general de la burguesía por la amplitud y la fuerza que ha adquirido el Paro Regional. Temen que la ola de movilizaciones se extienda al resto del país. Tanto Escalona (PS) como Hernán Larraín (UDI) y otros derechistas y concertacionistas, critican al gobierno su falta de olfato político y las graves consecuencias que puede traer su “terquedad”. Ellos no hablan de las demandas, de defender los derechos de las masas, sino que se limitan a defender el orden social y económico capitalista, la institucionalidad burguesa. Se esfuerzan a toda costa en sostener e impedir la caída del gobierno. Dicen: es tiempo que el gobierno retroceda, de está derrumbando, desgastando. La embestida de las fuerzas populares organizadas han sobrepasado a todas las cúpulas de las organizaciones políticas nacionales y también los marcos institucionales. Caen ministros, se reorganiza el gabinete, se reformula la estrategia del gobierno, se retrocede en el intento de criminalización, se acude a los argumentos “económicos” y van corriendo a las faldas de los curas, etc. “No tenemos otra salida que ceder”, dice a coro toda la burguesía. Piñera dice, tranquilos, “no quebrarán al gobierno”. Hinzpeter prepara las redadas, las detenciones y los allanamientos. Pero las masas siguen de pie, dispuestas a dar un largo combate por el derecho a decidir sobre sus propios destinos y a disponer de sus propios recursos naturales.

5.

Las movilizaciones de Magallanes reúnen todos los elementos para generar la primera jornada de protestas y movilizaciones general acompañada de un Paro Nacional. La vinculación entre las luchas económicas y las reivindicaciones políticas en Magallanes han tenido un carácter realmente progresivo, que de un rechazo al sistema económico ha derivado en una lucha abierta contra el gobierno. Los intentos de la burguesía por dividir y aplastar a los trabajadores han producido una reacción política a la altura de los tiempos, que renueva las perspectivas de la lucha popular. Los divididos, los aplastados, han terminado por ser los ladrones del gobierno: el incumplimiento de las promesas, las mentiras y provocaciones, han aislado al gobierno, han revelado su carácter abiertamente reaccionario y minoritario. Con la bandera del orden público provocan el caos, con la bandera del “racionamiento económico” producen el hambre de la mayoría, con planes de “largo plazo” firman la muerte de los trabajadores. El movimiento de masas pondrá orden en esta sociedad con la revolución socialista. Las alzas, la carestía de la vida, el saqueo de las trasnacionales y el imperialismo, la sobre explotación de la patronal, sólo pueden acabar cuando los trabajadores y el pueblo se organicen como un solo cuerpo contra el gobierno. Por eso todas las organizaciones revolucionarias y populares de chile debemos convocar y organizar este 11 de marzo el Paro Nacional y la movilización general contra el gobierno de Piñera; debemos convocar y preparar una movilización general, completa, donde todos los monos bailen. El caso de Magallanes es un ejemplo rico y complejo del proceso nuevo que se abre con el arribo al gobierno de la fracción más dura del capital monopólico-financiero e imperialista.

6.

La gran movilización del pueblo magallánico es el resultado también de la contradicción entre los intereses del gobierno central y las regiones, el resultado de una condición de doble explotación. En las regiones el capital trasnacional y el capital metropolitano se unen para saquear los recursos naturales, sobreexplotar a la población y asegurarse tasas de plusvalía y acumulación estratosféricas. El Estado central y sus instituciones someten políticamente a los pueblos de las regiones de chile para que sean carneados por la burguesía imperialista y metropolitana. Los magallánicos han sabido oponerse con dos armas históricas: el desarrollo de organismos políticos independientes, autónomos respecto al gobierno, y la lucha huelguística contra la explotación económica. La ACM, pese a que su contenido de clase es heterogéneo y a que la burguesía (pequeña y grande) posee en ella cierta influencia, sabe orientar su dirección gracias al peso político de los sindicatos y organizaciones populares, con ello va adquiriendo un carácter cada vez más independiente del orden burgués y se va transformado en un germen pequeño, pero germen al fin, de poder popular. En Magallanes se desarrolla embrionariamente una situación de doble poder, que ha sido reforzada por el anuncio de los sindicatos de ENAP de tomar el control sobre la distribución del gas en la región. A esto se suma la coordinación de sindicatos de estibadores, portuarios, camioneros y transportistas para el bloqueo de las vías de acceso, comunicación y transporte de la región, así como la coordinación entre empleados públicos, funcionarios, sindicatos y gremios para el sostenimiento del paro y su organización. Las acciones de las masas han mostrado un grado de coordinación y solidaridad increíble, y han demostrado que son capaces de organizar y mantener en funcionamiento, según sus propios intereses, las ciudades de la región de Magallanes, sin ayuda de alcaldes, parlamentarios y autoridades. La experiencia del Paro Regional debe ser analizada concienzuda y seriamente por el movimiento popular chileno y sus organizaciones revolucionarias pues anuncia un periodo de movilizaciones de masas y combates que vienen a demostrar que el proletariado chileno no está dormido y que se recupera, golpe a golpe, de sus derrotas históricas.

7.

La situación actual en Magallanes es el producto de la estrategia capitalista de reconstrucción nacional, de la estructura del poder estatal central, la crisis de los partidos burgueses y socialdemócratas, y de las contradicciones económicas que genera la alianza reaccionaria de la burguesía nacional y el imperialismo. El caso más ejemplar es la llamada “crisis energética”.

Si algo caracteriza el desarrollo capitalista es su capacidad para reorientarse, incluso al calor de las derrotas de las masas. Hoy por hoy muchos compañeros repiten un esquema abstracto para explicar la compleja situación de ENAP y su vinculación con la crisis energética en Magallanes, que como tal, es la base de las contradicciones económicas en la región. El riesgo de la privatización de la empresa estatal es real, no cabe duda. Pero un análisis más detenido de la situación actual demuestra que el esquema repetido del “neoliberalismo” no sirve para captar la riqueza de las contradicciones económicas actuales. En realidad nunca ha servido de mucho. Cuando se quiere decir neoliberalismo generalmente se habla de privatizaciones. Pero ¿Quiere este gobierno privatizar ENAP (ahora)? ¿Con el alza del precio del gas busca un desprestigio (que sumado a buenas ganancias) haga posible la privatización de ENAP? No lo creemos. En el momento actual la burguesía nacional y su gobierno prefieren utilizar en su beneficio los privilegios monopólicos de la productora y distribuidora de hidrocarburos estatal, y con ello beneficiar a ciertos grupos industriales y principalmente al gran capital trasnacional. El propio Hinzpeter reconoce que Enap “es una empresa autónoma y, en consecuencia, las decisiones que ellos toman no pueden ser alteradas por decisiones del Gobierno” (La Segunda, 12 de enero). Ahora consultemos El Mercurio, verdadero termómetro de los litigios y acuerdos de la burguesía nacional, que atribuye a Piñera la siguiente declración: “El Mandatario agregó que las deudas de Enap se duplicaron en los últimos cuatro años y que probablemente hoy tenga un patrimonio negativo (…) “Esa fue la razón por la cual dentro de un programa de recuperar a Enap -para que no se transforme en una Enacar-, se tomó la medida [de aplicar un alza de 16,8%
en el precio del gas para toda la región, es decir, quitarles el subsidio]" (El Mercurio, www.emol.cl, 14 de enero).

Las declaraciones de Piñera dan luces sobre la disputa que se está desarrollando en torno a la distribución del gas en la región. ENAP está actualmente negociando un contrato con Gasco-Magallanes para la distribución del gas. Es a través de este contrato que se fijará el precio del gas a la población y al segmento de consumidores industriales para este año, a través del cual la estatal pretende aplicar un alza del 16,8% en el precio del gas. Ahora bien, ENAP espera reducir el volumen de gas que entregará a la distribuidora Gasco. Esta reducción se hará por medio de la exclusión del abastecimiento de la empresa generadora de energía Edelmag –que como Gasco Magallanes es propiedad del grupo económico CGE-. Esta reducción total del suministro del gas a la generadora y distribuidora eléctrica Edelmag forzaría a la empresa a reemplazar esta fuente energética por otras más caras como el diésel o el gas argentino. En caso de utilizar diesel se cuadruplicaría el precio del Kilowatt/hora, que hasta hora oscila entre los $51. La alternativa del gas argentino es diez veces más cara, pues la importación del hidrocarburo posee altos impuestos. Por otro lado, si se concretara la reducción, Edelmeg, quien entrega el suministro eléctrico a la región, no podrá satisfacer la demanda de energía eléctrica y se aplicaría racionamiento económico y, fundamentalmente, subiría el precio de las cuentas de luz en la región. A esto sumemos el alza del gas (doble: por el retiro del subsidio y por el alza del dólar), que como fuente de la industria eléctrica se traducirá también en un aumento importante de la energía eléctrica. ¿A dónde iría la energía que se reducirá a Edelmeg? Al suministro de la industria productora de metanol, Methanex, que opera en la zona. Los peces gordos de Edelmeg están negociando en Santiago con ENAP, para resolver este problema. Por otro lado, Piñera y su gobierno han estado muy involucrados en el desarrollo de Methanex, que también peligra por la necesidad de gas. De hecho, ENAP firmó un contrato con Methanex por el volumen de 10 millones de m3 al día. ENAP está entregando hoy sólo el 30% de lo demandado y, por lo mismo, la trasnacional canadiense mantiene en funcionamiento sólo una de las 4 plantas de producción de metanol que tiene instaladas en Punta Arenas. Methanex ha anunciado acciones legales contra ENAP por incumplimiento de los contratos. Piñera ha dicho: "Tal como se ve la situación, Enap el próximo año tiene que optar entre cortar su contrato con Methanex -que es el único que sustenta las actividades de exploración-; dejar de proveer a Edelmag, o buscar la manera de racionalizar el consumo" (El Mercurio, www.emol.cl, 14 de enero). Este señor entiende de negocios turbios. ENAP (su directorio, Golborne, Reinari y Cía.) ha decido, por esto, subir el gas un 16,8%. Fontaine, ministro de Economía, defiende así la decisión: “un precio más alto hace más atractivas las inversiones en exploración, lo que permite garantizar en el largo plazo el suministro de gas para Magallanes. El gas no es infinito ni ilimitado. Es un recurso escaso, que para obtenerse requiere inversiones muy grandes” (El Mercurio, www.emol.cl, 14 de enero). ¿Escaso para quién? Según La Segunda (sólo por citar una fuente de derecha): “las reservas actuales servirían para atender la demanda residencial y comercial al menos por unas dos décadas, pero no para abastecer a Methanex, que es el principal cliente de ENAP y el que más consume gas en todo Chile” (La Segunda, 14 de enero). Y tan sólo para dar más gravedad al asunto el pasado 12 de Enero ENAP anuncia un alza nacional del precio de los hidrocarburos producto del alza del dólar provocada por la intervención del Banco Central que programó la compra de 12 mil millones de dólares para beneficiar al sector exportador. Las disputas entre los grupos económicos agrupados en la SOFOFA y la Asociación de Exportadores de Manufacturas han sido fuertes por estos días. Todo esto para aclarar que las contradicciones entre las fracciones de la burguesía no sólo se dan en el plano político, sino también y por medio de éste, en el económico, en la lucha por la repartición y producción de plusvalía.

En resumen, ENAP está siendo la mascara empresarial (“estatal”) que consagra y legitima los acuerdos entre el imperialismo, las trasnacionales y la burguesía nacional. ENAP opera como un instrumento que permite asegurar la continuidad del suministro a precios de monopolio de la trasnacional (Methanex), y por otro lado, para asegurar un alto margen de ganancia a las industrias energéticas nacionales para la distribución local del gas (Gasco-Magallanes), todo esto a costa del pueblo de Magallanes. Ellos deben aceptar por orden del gobierno central y la burguesía que sus recursos naturales se agoten en dos o tres años, mientras podrían utilizarlo por 20 años más si la burguesía no lo entregara a la trasnacional. “¿Cuidar el gas para quién?” Se preguntan los magallánicos, que sobre estos temas están bastante mejor informados que aquí en Santiago. Para Methanex, para el enriquecimiento del capital extranajero y sus socios locales, Piñera, Golborne y Cía. También deben aceptar, como resultado de la disputa interburguesa donde Edelmag saldrá perdiendo su suministro y deberá operar con petroleo, un alza de por lo menos el 300% en el precio de sus cuentas de luz. Y que, para más remate, tendrán que aceptar el alza del 16,8% en el precio del gas, que es la base no sólo de todas las actividades productivas, sino de los medios básicos para la subsistencia (pan, transporte, calefacción, etc.). El gobierno recientemente (14 de enero) ha ofrecido que el alza obedezca al IPC y por lo tanto se traduzca al final en una alza del 4% del precio del gas. Los magallánicos se niegan porque saben que esto significará al menos un alza del 10% o 20% en el costo de la vida y además porque el gas suyo, del pueblo. ¿Cómo responden los trabajadores de ENAP? Con la decisión de cortar el suministro a Methanex y asegurar el consumo de la población. Tienen la experiencia argentina muy presente, y no muy a lo lejos se comenta la idea de expropiar esta industria sin indemnización y que ENAP se haga cargo, sin intermediarios, de la producción y distribución de los hidrocarburos. La segunda demanda de la ACM es esa: que ENAP se haga cargo de lo que le corresponde: de la distribución, la producción y del subsidio al gas para la toda la región. Las reivindicaciones como el control obrero de la producción, la expropiación sin compensación, la recuperación de los recursos naturales, etc. están a la orden del día. La movilización avanza y crece, los trabajadores van tomando su lugar histórico revolucionario y el gobierno cada día está más confundido, dividido y descompuesto.

8.

¿Qué responden ahora los escépticos que se niegan a convocar y organizar el Paro Nacional contra el gobierno burgués, las alzas, el saqueo “técnicamente” justificado de las riquezas naturales, las trasnacionales y sus negocios con los capitalistas criollos? ¿Esperan la bendición de los curas y los renegados? ¡A avanzar hacia el Paro Nacional y la protesta popular contra el gobierno de Piñera, ya! ¡Este 11 de Marzo todos a la calle para protestar contras las alzas, el aumento de los salarios, la nacionalización de los recursos naturales, contra el desempleo y los despidos! Magallanes es el ensayo general, el ejemplo más concreto, la experiencia más rica, de lo que se aproxima. Las contradicciones que engendró el terremoto del 2010 ya están floreciendo y se potencian con las viejas injusticias que han mantenido a los trabajadores y al pueblo en retirada durante más de 20 años. Pero ahora el pueblo se levanta, se moviliza y protesta. Los estudiantes, los trabajadores de la ANEF que luchan por la defensa de sus trabajos y salarios; El pueblo Mapuche que lucha por la recuperación de sus tierras y el derecho a la autodeterminación;, el pueblo Rapa Nui en lucha por sus tierras, el pueblo Magallánico y la defensa de los recursos naturales, la organización regional… ¡A continuar la organización, la lucha! El Paro Nacional se perfila como la tarea central para las masas trabajadoras chilenas y cuenta con la experiencia de combate de un Paro Regional que se va transformando en huelga política, cuenta con sus derrotas y esperanzas, sus ganas profundas de decir ¡basta!, barrer con el capitalismo y la burguesía y conquistar un gobierno de los trabajadores, obrero y popular. El pueblo Magallánico, sus jornadas de protestas y movilización han revitalizado las perspectivas de la lucha obrera y popular, y su ejemplo ilumina el porvenir de las trabajadoras y trabajadores chilenos.

¡Que se vayan todos: intendentes, gobernadores, ministros!

¡Por la verdadera estatización de ENAP bajo el control de los sindicatos de trabajadores y el pueblo de magallanes!

¡expropiación sin compensación de methanex, gasco-magallanes, edelmeg! ¡fuera las trasnacionales!

¡por el fortalecimiento de la Asamblea ciudadana de magallanes, los sindicatos y organizaciones gremiales: avanzar hacia el poder popular de los trabajadores!

¡Por la defensa de los derechos históricos del pueblo: no al alza del 16,8% en el precio del gas!

¡Contra la violencia policial de hinzpeter y piñera: organización revolucionaria de la juventud magallánica!

¡Hacia el paro nacional contra el gobierno de piñera!

¡A organizar la protesta popular contras las alzas, el aumento de los salarios, contra los despidos!

¡este 11 de marzo: a salir a la calle para luchar por un gobierno de los trabajadores!

Magallanes2.doc

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